martes, 16 de diciembre de 2008

Quizá cómo eras...

Mientras la noche avanza
con sus zarpazos de misterio
mi cama ancha es la tienda
para guardar los sueños.
Fuera de ella sabe amarga
tanta historia recorrida.
Déjame volar
en las alas de tus alas,
déjame crecer en tí
y no te me mueras
rodando en lo vulgar:
mereces otro sitio.


Rodolfo Augusto Nasta
Paraná, diciembre de 2008