lunes, 29 de diciembre de 2008

Navegador...


NAVEGADOR

Navegador de su cuerpo,
arreó las velas
quebró el timón
tiró la brújula..

Navegador de su cuerpo,
rompió el compás
quemó los mapas,
cortó prolijamente
una a una
todas las sogas de amarre.

Navegador de su cuerpo,
sin embargo
guardó consigo
su libro de bitácora
y su pluma.
No fuera a ser que
el tiempo
o aquella inmensidad de
mar y cielo
le robaran el recuerdo
del viaje más tremendo
del desafío más total,
del sinfín del mundo
que vislumbró cuando,
navegador de su cuerpo,
la surcó hasta el infinito.


Rodolfo Augusto Nasta