sábado, 25 de abril de 2009

- Cuando sea perro... -



(Por “Fluke”, que me hizo reír y llorar... Y por vos...)

Cuando sea perro,
recorreré las calles
de mi canina memoria
y llegaré a tu casa...
Me tenderé en el umbral de tu puerta
y esperaré pacientemente.
Cada vez que llegues de tus noches
o salgas a tus días,
te encontrarás conmigo.
Yo pondré cara de perro bueno,
hambriento o asustado,
huérfano de cariño...,
es decir, todas esas caras que pone
un perro cuando busca dueño.
Conociéndote sé que,
tarde o temprano,
terminarás por encariñarte conmigo.
Primero me darás agua,
luego quizá comida,
y, por fin, cobijo.
Yo entraré en tu casa,
olfateando tu soledad.
Moveré mi cola
según lo indican los modales de perro,
y pasaré mi lengua,
ya ásperamente perruna,
por el dorso de tus tibias manos...
...cuando sea perro...
quizá te hagas otra vez mi dueña
y escrutaré en tus ojos
alguna tarde, a tus pies,
con mi mirada lánguida,
alguna sombra de recuerdo,
mientras tu mano suave
desliza ausente la caricia
que
siendo hombre
quiero.-

miércoles, 15 de abril de 2009

TODO LO QUE.....


Toda la cultura amontonada en los cajones desvencijados de la memoria.
Todas las ansias a la mano, abandonadas como viejos sombreros en un perchero.
Todas las conquistas que no sirvieron de nada porque nadie las supo aplaudir.
Todos los amoríos que más tarde fueron un aburrimiento más.
Todos los amores que se transformaron en el gran desamor.
Todos los recuerdos de la infancia que nos hacen temer un poco más la muerte.
Todas las distancias que nos dan la libertad y nos quitan los hogares.
Todos los días por venir, el miedo en cuotas, el qué será, los sueños y la duda.
Todos los amigos que se van quedando en los caminos.
Todos los seres queridos que no serán los que escuchen nuestro último suspiro.
Toda la antigua tristeza, imprevista y sorpresiva.
Todas las vigilias de noches arrojadas a una tentativa de infinito.
Toda la poesía que alguna vez bastó para colmar el alma.

Todo lo que no escribí
porque no me animé
porque no pude
porque no supe
y porque no.

miércoles, 1 de abril de 2009

Otoño a dos voces


El quizá le dijo…

Viene otoño.
Se me sueltan barriletes de palabras,
con colas zigzagueantes
de retazos
que dejaron otros vientos.
Anudo más colores
a ese lastre
y sigo cada marzo
remontando los vuelos
de mis sueños.
Pero… hoy te pido
por favor:
dame cordel,
necesito cobrar altura.

Ella quizá le respondió…

Te doy la suave brisa
de mis besos
doradas tardes
y un recuerdo.
Te doy el campanario
de mi pecho
Las palomas en vuelo
El reflejo manso de un arroyo
la mañana fresca
Un abrigo de abrazos,
y este vuelo ...