jueves, 12 de noviembre de 2009

Primer aniversario - "Manzanas"


Hace un año, el 13 de noviembre de 2008, nacía "Reno - Saudades del Desierto", con un destino impredecible, con muchos sueños y no pocos miedos. Hoy me festejo la decisión de haberlo pergeñado. Muchas personas, más o menos anónimas, cercanas o lejanas infinitamente, han visitado mi lugar. Otros me lo ha contado café de por medio. Otros, lo sé bien, jamás se animarían a confesarlo... Todos, cada uno a su manera y en su esencia, sembraron, aportaron, enriquecieron.
No alcanza con dar las gracias. La vida redonda y feliz me hizo el regalo de todo este mundo mágico. Ustedes, "Clones", parceros, silenciosos paseantes, son parte de esa magia y de todo lo que en mí ha acrecentado mi calidad de ser humano.
"Manzanas" es el regalito que comparto en este primer, espero, año de vida.
Rodolfo, con todo mi afecto


- MANZANAS -

¿Por qué los vendedores de manzanas no pasan por la calle, con su cesta a cuestas, en las altas horas de la noche? ¿Es acaso que no encuentran a quien vender su mercancía? Debe ser... Que yo sepa las aplicadas amas de casa hacen sus compras de día, preferentemente en las mañanas. Y algunos no tan aplicados amos de casa cuando pueden, al salir del trabajo, antes del regreso. Es cierto... nadie busca manzanas por las noches. O al menos no las compran.
Sería menester entonces inventar una manzana disfrazada de sueño. Cargar una enorme cesta, preferentemente de mimbre dorado, y salir por las calles nocturnas a vender sueños-manzana.
De suceder esto, sería posible, cuando uno se desvela, tener la suerte de escuchar el pregón de un vendedor, que penetra el silencio nocturno con un “...Vendo sueños manzana, vendo...”. Atrapar semidormido o semi despierto algún dinero, bajar corriendo las escaleras y, antes de que el noctámbulo vendedor doble la esquina y desaparezca, antes de que nos pesquemos un resfrío por haber olvidado calzarnos, podamos comprar, a buen precio, un par de sueños manzana.
Después será cuestión de meternos de nuevo en la cama y dejarnos arrullar por el sabor dulzón y fragante de un hermoso sueño.

domingo, 1 de noviembre de 2009

- ¿Entonces...? -


Cuanto tiempo
merodeando por allí
sabiendo que estaba
dónde debía
según lo que
fue escrito en mi destino.
Feliz
pavoneaba mi devenir
por esos caminos.
Plácido discurrí mi tiempo
empapado de sueños
y poesía.
También humedecieron
mi tierra
amores a destajo o a desgajo.
Crecí, crecí.
Me volví,
mínimo en alguna
fecha en que el calendario
marcaba “cumpleaños”.
Hoy me siento
y contemplo en derredor.
Doy gracias
La vida ha sido buena conmigo.
Sólo que no sé que hago
aquí,
en éste,
mi no lugar.