sábado, 25 de abril de 2009

- Cuando sea perro... -



(Por “Fluke”, que me hizo reír y llorar... Y por vos...)

Cuando sea perro,
recorreré las calles
de mi canina memoria
y llegaré a tu casa...
Me tenderé en el umbral de tu puerta
y esperaré pacientemente.
Cada vez que llegues de tus noches
o salgas a tus días,
te encontrarás conmigo.
Yo pondré cara de perro bueno,
hambriento o asustado,
huérfano de cariño...,
es decir, todas esas caras que pone
un perro cuando busca dueño.
Conociéndote sé que,
tarde o temprano,
terminarás por encariñarte conmigo.
Primero me darás agua,
luego quizá comida,
y, por fin, cobijo.
Yo entraré en tu casa,
olfateando tu soledad.
Moveré mi cola
según lo indican los modales de perro,
y pasaré mi lengua,
ya ásperamente perruna,
por el dorso de tus tibias manos...
...cuando sea perro...
quizá te hagas otra vez mi dueña
y escrutaré en tus ojos
alguna tarde, a tus pies,
con mi mirada lánguida,
alguna sombra de recuerdo,
mientras tu mano suave
desliza ausente la caricia
que
siendo hombre
quiero.-