jueves, 31 de diciembre de 2009

El último día del año...


- El último día del año -


"El último día del año
no es el último día del tiempo.
Otros días vendrán
y nuevos muslos y vientres te darán el calor de la vida.
Besarás bocas, rasgarás papeles,
harás viajes, y tanto aniversario,
diploma, promoción, gloria, dulce muerte, con sinfonía y coro,
que el tiempo quedará completo
y no oirás el clamor,
los irreparables aullidos
del lobo, de la soledad.

El último día del tiempo
no es el último día de todo.
Siempre queda una franja de la vida
donde se sientan los hombres:
uno hombre y su contrario,
una mujer y su pie,
un cuerpo y su memoria,
un ojo y su brillo,
una voz y su eco,
y hasta Dios, quién sabe...

Recibe simplemente este regalo del acaso.
Mereciste vivir un año más.
Desearías vivir siempre y agotar la borra de los siglos.
Tu padre murió, tu abuelo también.
En ti mismo ya expiraron muchas cosas, otras esperan la muerte.
Pero estás vivo. Una vez más estás vivo,
y copa en mano esperas el amanecer.
El recurso de embriagarse,
el recurso de la danza y el grito,
el recurso de bailar,
el recurso de Kant y la poesía,
todos ellos y ninguno resuelve nada.

Surge la mañana de un nuevo año.
Las cosas están limpias, ordenadas.
El cuerpo gastado se renueva en espuma.
Todos los sentidos están alertas.
La boca está comiendo vida.
La boca está repleta de vida.
La vida resbala de la boca,
lame las manos, las veredas.
La vida es gorda, oleosa, mortal, subrepticia.-"


CARLOS DRUMMOND DE ANDRADE


Hoy, 31 de diciembre del año 2009, me permito compartir con todos mis compañeros de las letras y los sueños, este hermoso poema del gran escritor brasileño Drummond De Andrade.
Habla mejor que yo lo hubiese dicho de la esperanza realista y de las vanas celebraciones.
A todos, desde lo más profundo de mi ser, el deseo de que el símbolo de cambiar una hoja del almanaque les sea propicio en la vida, los sueños, las concreciones y, sobre todo, en sabernos amados y capaces de amar.
Con todo mi cariño
Rodolfo