jueves, 9 de septiembre de 2010

Era solo a la siesta...


Las siestas sin la solapa
ya no son lo mismo.
La hora del sol perezoso
la lagartija inquieta
las hormigas sin acechos.
Ya no hay solapa en las siestas.
El hoy es hoy.
Los miedos adultos
no se refugian en el sueño simulado
de la infancia.
Nos llevan a terapia.
Y allí evocamos la solapa
con más miel que miedo

7 comentarios:

Cybeles dijo...

Hola tanto tiempo! Y si, finalmente, algunas evocaciones suelen tener más miel que miedo... Saludos!!!

Rodolfo Nasta dijo...

Gracias CYBELES. Sí, uno se "pierde" a veces. Pero l bueno es poder volver. Y encontrarnos.
Cariños

Lucina dijo...

Hablando de miel,
tus versos son exquisitos.

un abrazo grande para mi amigo Rod

Gabriela Vivas dijo...

En los peores momentos, volver allí, al lugar de nuestros afectos infantiles, asiste el alma y arrulla el cuerpo con una música conocida.
Lo tuyo, sin desperdicio!!!
Gabriela

Rodolfo Nasta dijo...

Ufff LUCINA... vos siempre tan buena y gentil. Gracias amiga. Te quiero mucho
Besos

Rodolfo Nasta dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Rodolfo Nasta dijo...

Es cierto GABY, mi parcera sureña, el recuerdo de la infancia es sanador. Siempre que hayas tenido una buena infancia; y hoy veo tantos chicos que no tendrán ese auxilio en el futuro que duele che...
Besos
ROd