miércoles, 3 de noviembre de 2010

- No la pensé... -


No la pensé.
Apenas presentida
se escurrió y está.
Acaso quiera un día
aflorarme en la piel
cansada de surcos.
Y entonces este rumor
arterial que la adivina
pinte colores en mi rostro
y levante torres
con gallardetes de esperanza
en su homenaje.
Y yo le rinda,
a sus pies,
mi silencio.


Rodolfo Nasta
Octubre de 2010